Dejamos atrás el ecuador de la semana laboral, aunque suena a topicazo, el tiempo parece volar. Hoy he optado por escuchar música en el trayecto de ida y, aunque no me he sentado, el viaje ha sido bastante cómodo. A mediodía acelgas y pollo, bien rico. Por la tarde nada destacable.
Ante lo poco novedoso de la jornada he vuelto mi atención a las noticias mundanas recogidas en la prensa. Me quedo con la polémica en torno a Britney Spears, a raíz de la publicación de unas fotos en las que sostiene a su bebé a la vez que conduce. Este alarde de habilidad me trae a la memoria al incatalogable Michael Jackson, quien en un momento de … ( vaya usted a saber de qué, yo me niego a elegir el calificativo) mostró a su retoño desde una ventana como Mufasa hacía con el joven Simba en el Rey León. Por si esto fuera poco me entero que el zoológico de la ciudad alemana de Bremerhaven ha fracasado en sus esfuerzos por reorientar las apetencias de unos pingüinos de tendencias homosexuales. Las hembras suecas, a las que recurrieron los responsables del centro, no han conseguido cambiar la orientación de los pingüinos, a pesar de que convivieron con ellos durante todo un año. Madre mía, que se cuide Silvio Berlusconi que con sus promesas “casto-electorales” puede sufrir de alguna disfunción. Ánimo y a por ese jueves de paella!!!
Ante lo poco novedoso de la jornada he vuelto mi atención a las noticias mundanas recogidas en la prensa. Me quedo con la polémica en torno a Britney Spears, a raíz de la publicación de unas fotos en las que sostiene a su bebé a la vez que conduce. Este alarde de habilidad me trae a la memoria al incatalogable Michael Jackson, quien en un momento de … ( vaya usted a saber de qué, yo me niego a elegir el calificativo) mostró a su retoño desde una ventana como Mufasa hacía con el joven Simba en el Rey León. Por si esto fuera poco me entero que el zoológico de la ciudad alemana de Bremerhaven ha fracasado en sus esfuerzos por reorientar las apetencias de unos pingüinos de tendencias homosexuales. Las hembras suecas, a las que recurrieron los responsables del centro, no han conseguido cambiar la orientación de los pingüinos, a pesar de que convivieron con ellos durante todo un año. Madre mía, que se cuide Silvio Berlusconi que con sus promesas “casto-electorales” puede sufrir de alguna disfunción. Ánimo y a por ese jueves de paella!!!
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