En las últimas horas, una vez levantados los campamentos de los indignados, las acciones protestas prosiguen. La situación sigue revuelta y los otrora comprendidos y respaldados indignados están actuando de manera más hostil, incómoda, agresiva y directa. Esta situación, que era de esperar, está trasladando el favor de la opinión pública en su contra. Sólo hay que oír los programas de radio o leer la prensa y se constata la falta de afecto ante el colectivo. ¿Por qué ahora? ¿qué está sucediendo? Fácil las elecciones han pasado y la realidad incomoda a unos y a otros. Pero es ahora cuando no podemos perder de vista la crueldad y la injusticia con que la crisis golpea a la gente: 270.000 familias han perdido su piso en el último año “dos-cien-tas se-ten-ta mil” … que no es un número, que son familias (con niños, perros, ilusiones, enfermos a su cargo…). No me parece bien
Familias desahuciadas porque no pueden afrontar el pago de la hipotecado. Aquí no hay rescate, al banco irresponsable que se la concedió sí. Además de irresponsable en su conducta y de ser rescatado no acepta la devolución de la casa como pago de las deudas… en fin arruinados desahuciados y jodidos de por vida. No me parece bien.
Trabajadores despedidos a tutiplén aún cuando sus empresas aprueban dividendos record y sus ejecutivos mantienen o elevan sueldos y bonus. No me parece bien.
Autónomos y PYMES abocados al cierre porque las administraciones, a las que prestaron sus servicios, no pueden abonarle las facturas por los mismos. Administraciones dirigidas por políticos que un mes atrás les entendía y a que ahora aprovechan los nuevos vientos para arremeter contra los indignados. No me parece bien.
La democracia, es un lujo pero no es la panacea, hay que cuidarla, valorarla y perfeccionarla. Hitler, Mubarak, Alí Jamenei, ganaron las elecciones, Hugo Chaves también, y varias veces. El riesgo que corremos en democracia es que el número de indignados crezca lo suficiente como para otorgar el poder a colectivos de desheredados deseoso de tomarse la revancha y, en cierto modo, ¿qué otra cosa se les puede pedir? La corrupción siempre ha estado presente en mayor o menor grado en nuestra sociedad. La figura del pícaro y el lazarillo forman parte de nuestra historia. Pero, si te has quedado sin curro, si te echan de tu casa y encima le debes un dineral al banco … ya no tiene ni puta gracia el tema.
En fin, un saludo
Fray-indignado